

Nuestros jóvenes son el alma y motor de la Universidad Autónoma de Guerrero, la fuerza que nos motiva a trabajar incansablemente por una educación que transforme vidas. Visité a mis queridos estudiantes de la Preparatoria No. 33 en Chilpancingo, una de las mejores de nuestro estado, para
entregar equipamiento básico con butacas escolares y equipos de cómputo.